Sunghoon se había levantado sin tener la más mínima idea de donde estaba. Luego lo recordó, el olor a chocolate amargo y café, lo hicieron recordarlo. No estaba en casa, lo que significaba que no pasaría el día con su papá omega.
Una pregunta llego a su mente, ¿qué se supone que tenía que hacer?. No lo sabía, se levantó de la cama y vió la hora, casi eran las ocho. Fue al baño, se arreglo y salió de aquella habitación.
A lo lejos vió a Jungkook en la cocina. ¿Cómo se supone que tendría que dirigirse a él?, no estaba seguro.
— Hola... pa...pá.— Jungkook volteó, le miró y sonrió.
— Actúas como un robot. ¿Qué ocurre?, ¿dormiste mal?.— preguntó y siguió tostando los panes.
— Mmm no, todo en orden. ¿Trabajarás hoy?.— preguntó tomando asiento en la barra de la cocina.
— Sabes que sí, mañana podemos pasar tiempo juntos...— le miró.— A menos que tengas planeado salir con Beom...
— No, esta semana no, estará ocupado.— dijo sin tener el más mínimo conocimiento.
— Está bien, ¿te quedarás en casa?.— Sunghoon asintió.— Bien.— Jungkook se acercó a él con el desayuno.
— Gracias papá.
— No hay porque.— le miró y lo apuntó con el tenedor.— Me siento extraño... ¿tú no?.
— No, ¿porque lo preguntas?.
— Es extraño que en menos de quince minutos me hayas llamado papá dos veces... ¿en serio no te pasa nada?.
Sunghoon rió.
— Todo está bien, solo... estoy feliz.— respondió y empezó a desayunar.
Era verdad, Sunghoon estaba feliz. Pensaba que Jungkook sería frío y brusco, pero era todo lo contrario a eso, y le agradaba. Jungkook le miró comer feliz, sonrió y también lo hizo.
— Mmm, ¿por qué no puedo oler tus feromonas?.
Sunghoon empezó a toser, se había ahogado.
— Solo faltan días para mi rut...
— Entiendo, ¿lo pasarás con Beom?.
— Oh sí.— respondió lo más calmado que pudo.
— Está bien, si necesitas algo, me avisas. Recuerda que es fundamental el cuidado.— añadió.— ¿Está bien?.— preguntó tranquilamente.
— Sí.— respondió y siguió comiendo.
— Sunghoonnie...— escuchó una dulce voz. Sin embargo, la ignoró.— Sunghoonnie despierta, ya casi son las nueve...— no hubo respuesta.— Sunghoonnie...— volvió a llamarle mientras acariciaba su espalda.
— Mmm.— respondió Yeonjun como pudo mientras se removía entre las sábanas.
— Levántate, hoy iremos a patinar sobre hielo.— dijo Jimin, aún acariciando a su hijo.
Yeonjun abrió los ojos de golpe, no estaba en su casa. No estaba con Jungkook. Estaba con su papá omega. Rápidamente le miró y se acercó a él, para así oler sus dulces feromonas.
— No quiero levantarme, solo quiero estar abrazado contigo...— respondió con el rostro en el abdomen de Jimin.
Jimin rió y paró las caricias.
— Me estuviste pidiendo por casi un mes, que aprendieramos a patinar juntos. Ahora la idea me parece emocionante y tenemos que ir.— informó tomando el rostro de su hijo con sus dos manos.— Además, le pedí a un amigo que nos enseñará, y acepto gustoso.
— Bien.— Yeonjun le miró.— Esta bien, iré a bañarme, desayunamos y vamos a esa práctica. ¿Sí?.
— Bien.— le sonrió.— Te estaré esperando abajo para desayunar.— Yeonjun sonrió y fue al baño.
Unos minutos después, desayuno junto a Jimin. Verlo platicar y cubrirse la cara al sonreír le parecía lindo y bastante tierno. Su papá omega, era demasiado lindo y bueno. Ambos terminaron, luego de lavar los platos juntos, fueron en el auto de Jimin al centro de patinaje sobre hielo de uno de sus amigos. Yeonjun se sentía nervioso, jamás había patinado, y ahora lo haría sobre hielo. Al llegar al lugar ambos bajaron del auto y caminaron a la entrada de aquel edificio.
— Park Jimin.— saludó alegre un hombre acercándose a ellos.
— Es un gusto verte nuevamente.— saludo el omega amablemente.
— Opino lo mismo.— respondió aquel hombre alfa con una media sonrisa.— Veo que traes compañía.— dijo mirando a Yeonjun.
— Así es, es mi hijo. Park Sunghoon.
— Oh sí, es un gusto Sunghoon.— dijo extendiéndole la mano.— Soy García Bastian. He conocido a tu padre desde que estamos pequeños, gracias a él. Pude conocer al amor de mi vida.— añadió feliz.
— El gusto es mío Bastian.— Yeonjun miró a Jimin.— No me sorprende que mi padre te haya ayudado con eso.— Bastian rió y asintió.
— ¿Y Doyun?.— preguntó Jimin al alfa.
— Está preparando a los chicos para los Juegos Olímpicos. Ya sabes, al terminar regresaremos a Corea.
— Entiendo...
— Sunghoon.— llamó Bastian.— ¿Estás preparado?.
— Realmente no.— respondió con horror en su expresión.
Jimin le miró y rió a carcajadas.
— No te preocupes, Jimin tampoco sabe patinar, pero me encargaré de enseñarles bien.— respondió con una sonrisa.
Después de miles de caídas Yeonjun había podido tomar el hilo, y aunque Bastian le había dicho que Jimin jamás había patinado sobre hielo, él no lo creía, desde que Jimin se había puesto los patines lo hacía como un experto. Mirar al omega, le hacía notar lo hermoso y talentoso que era. La manera en la que movía los pies y sonreía mientras se divertía haciéndolo, era la imagen más hermosa que Yeonjun había visto en cualquier omega adulto. Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no se había percatado que Jimin se había detenido y le miraba con una hermosa sonrisa.
— Ven cariño.— le llamó a una distancia considerable.
Yeonjun le miró y sonrió con nerviosismo, empezando a patinar hacia él. ¿Cómo era que su papá omega solo se había quedado con Sunghoon y no con él?. ¿Y no con él y Jungkook?. Esas preguntas le jugaron una mala pasada haciéndolo dudar de sus movimientos, logrando perder el equilibrio.
— Voy a caer.— dijo nervioso tratando de no hacerlo.
— Ven cariño, yo te sostendré.— respondió Jimin al ver los nervios de su pequeño.— No dejaré que caigas.— le sonrió.— Confía en mí.
Yeonjun no detuvo sus movimientos, pero a medida que iba acercándose a Jimin dudaba más de él mismo. No sabía como sentirse, estaba inseguro.
— ¡No creo poder hacerlo!.— gritó desesperado.
Jimin rápidamente empezó a patinar hacia él, podía notar débil, confundido y vulnerable a su hijo. Eso le generó miedo, porque no podía sentir a su lobo reaccionar a eso. Yeonjun empezó a llorar y cuando casi cae, Jimin lo tomó en sus brazos dándole un fuerte abrazo.
— Te dije que te sostendría y que no te dejaría caer.— dijo sintiendo una pequeña lágrima salir de su ojo.
Yeonjun siguió llorando pegado a su pecho. Sentir el calor de Jimin le hizo recordar aquellas noches frías en las que se encontraba totalmente solo. Contuvo la respiración cuando un vago recuerdo llegó a él, calles oscuras, frías y solas. No podía respirar.

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Soy Jeon... Yo Park - [Kookmin] [Editando]
Teen Fiction[HISTORIA OMEGAVERSE] Jeon Yeonjun es un alfa dominante de quince años de edad, quien reside en Francia desde que tiene dos años y además, es jugador de esgrima. Su vida se pondrá de cabeza cuando por cosas del destino conoce a Park Sunghoon, un alf...