CAPITULO 3#

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No está de más aclarar que no era ansiedad a comer algo, me sentia rara, necesitaba alejarme de todos, me sentia aturdida, mantenía siempre algo en la mano porque sentia como si se fueran a cerrar y endurecer, rompía objetos de plástico, o me ponía a aplastar cosas, estaba agitada, tenía el ritmo cardiaco acelerado, pero al final de esos treinta a cuarenta minutos todo volvía a la normalidad.
Todo siguió así, pero a finales de noviembre, los ataques me dieron por una semana de seguido, hasta que un viernes, en el trabajo siendo las 10:47pm me da el primero de los cuatro ataques más fuertes, ese día perdí el control de mi misma, me sentía mareada, débil, no conseguía meter aire a mis pulmones y por cada intento fallido de respirar perdía fuerzas y me dolía el pecho, presentaba principios de taquicardia, mi saturación aumento poco más de lo normal, mi presión estaba por los aires, y empecé a temblar, como si estuviera convulsionando, no sentía las piernas, tenia miedo, lo único que se me venia en la cabeza es que iba a morir, pero por alguna razón yo creía que al igual que los demás ataques se me iba a pasar en cuestión de minutos, pero eso obviamente no pasó, yo solo empeore, yo podía moverme sola, la ambulancia llego sin embargo tenían que hacer algunos papeleos  antes de transladarme al hospital, pero yo no tenia tiempo, mi corazón latia a mil por hora

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