Pasó varias horas perdiendo y recuperando el conocimiento. Se sentía muy débil y la cabeza le daba unos pinchazos tan fuertes que se mareaba incluso hablando.
'Tienes que descansar.' le había repetido el médico varias veces, pero él necesitaba contarle a los chicos lo que había ocurrido, para empezar a sanar.
- ¿Cómo te sientes? - le preguntó Jin, entrando en su habitación de nuevo. Había salido con Namjoon a buscar un café, pero el moreno se había quedado fuera hablando con Hyejin.
- Como si un camión me hubiera pisoteado repetidas veces. - le respondió él con un hilo de voz y una triste sonrisa.
- Poco a poco te encontrarás mejor, ya verás. - Yoongi asintió con la cabeza y cerró los ojos.
- Lo siento, de verdad. Deberías odiarme. - el castaño suspiró y se sentó a su lado en la cama, con cuidado de no mover las vías que le administraban su medicación.
- No te odio, Yoon, sé que estás enfermo y quiero ayudarte.
- Hoseok ha vuelto con Ethan. - le dijo, repentinamente, haciéndolo atragantarse con su propia saliva.
- ¿Qué dices? Eso no tiene sentido. - Yoongi se encogió de hombros, notando como una lágrima rodaba, inevitablemente, por su mejilla.
- Lo he visto, hyung, con mis propios ojos. - Jin se quedó mirándolo, en silencio, aún más confundido.
- ¿Ethan estaba en casa de Hoseok? - el rubio abrió los ojos y asintió levemente. - Eso me parece... Raro.
- ¿Por qué? No me sorprende, al final solo me estaba usando. - el mayor se revolvió en la cama, perturbado por la información que acababa de recibir.
- No sé, Yoon, no seré yo su mayor defensor, pero no me lo parecía. Lo vi... Bastante sincero contigo. - Yoongi suspiró y, secándose las lágrimas con la mano que tenía libre, volvió a cerrar los ojos.
- Sé lo que vi.
- ¿Por qué no miras el móvil? Quizás te haya escrito, quizás todo tiene una explicación. - el rubio asintió con la cabeza y extendió la mano, alcanzándolo de la mesita de noche.
En el fondo, tenía la absurda esperanza de que, lo que había visto la noche anterior, tuviera una explicación que él no estaba entendiendo.
- ¿Te dijo algo Hoseok?
- Que lo sentía. - Jin arqueó la ceja y se sentó en la silla frente a la cama, mientras el rubio encendía el teléfono.
- No sé, Yoon, me parece raro...
Las notificaciones comenzaron a llegar en cuanto el teléfono estuvo disponible de nuevo. Tenía montones de llamadas de Jin, Namjoon y también algunas de Jimin, pero lo que más llamó su atención, fueron unos mensajes en específico. Unos del rubio.
Jimin:
¿Sabes algo de Hoseok?
Lees mis mensajes y no me responde
¿Hyung?
Hyung, me estoy preocupando
Lo llamo y me corta las llamadas
Tampoco sé nada de ti
¿Hyung?
Ni si quiera le explicó a Jin lo que estaba pasando, marcó el número de Jimin tras leer los mensajes y esperó a que la suerte, esa vez, estuviera de su lado.
- ¿Hyung? Dios, por fin te localizo. - respondió el chico, aliviado.
- ¿Has contactado con Hoseok? - le preguntó Yoongi, sin ni siquiera saludarlo, bajo la atenta y confusa mirada de Jin .
- No, sigue sin responderme. Me parece muy raro, él no se comporta así.
- Está con Ethan. - el silencio se adueñó de la conversación unos segundos hasta que Jimin reaccionó.
- ¿¡Qué!?
- En su casa. Estoy en Daegu, yo mismo los he visto.
- No, no, no. ¿Estás con él? - le preguntó el rubio, abrumado por la situación.
- No. Estoy.... En otro sitio, ¿por qué?
- Le advertí que no me gustaba que Ethan tuviera su dirección. - le dijo Jimin, rompiendo a llorar. - Sabes lo confiado que es, siempre quiere ver la parte buena de todo el mundo.
- Sí, pero... ¿No quería volver con él?
- ¿¡Qué!? ¡No! ¡Claro que no! - la cabeza de Yoongi comenzó a dar vueltas por el mareo y la tensión que la situación y su estado de salud le provocaban.
- ¿Cómo que no? Ethan lo tenía agarrado por la cintura... Y él me pidió perdón... Y su cara.... - al escuchar esa frase, Jin se levantó de la silla, alarmado.
- ¿Qué pasaba en su cara? ¿Le ha hecho daño? ¡Hyung! - el rubio se dejó caer sobre la almohada y cerró los ojos. Pánico, eso era lo que Hoseok le decía con la mirada y no supo reconocer. Por suerte o por desgracia, jamás lo había visto tener miedo. No de esa manera.
- Creo que está en peligro.
...
Se vistió lo más rápido que pudo, a pesar del dolor de cabeza y el mareo que sentía. Necesitaba salir de ese hospital cuanto antes y, aunque Jin no estaba completamente de acuerdo con lo que estaba haciendo, lo entendía.
- ¿Qué está pasando? - preguntó Namjoon, confundido, al abrir la puerta de la habitación y verlo con su ropa puesta.
- Tengo que irme. - le respondió él, agachándose a buscar sus zapatos.
- ¿Pero...? ¿Qué dices? - el moreno se dirigió a Jin, en busca de un cómplice, pero este sólo supo encogerse de hombros
- Hoseok está en peligro, Nam, puede que Ethan lo tenga retenido y... - trató de explicarle Yoongi.
- ¿Ethan? ¿Está aquí? - el rubio asintió con la cabeza.
- Jimin me había escrito, preocupado porque Hoseok no le responde y eso es raro en él. Cuando los vi ayer pensé que habían vuelto... Pero algo debe estar pasando.
- Pero, hyung, no puedes irte, no te han dado el alta, aún estás muy débil. - Yoongi terminó de atarse los cordones y se puso de pie.
- Voy a pedir el alta voluntaria, no pueden negármela.
- ¿A ti te parece bien esto? - le preguntó Namjoon al mayor de los chicos que, en silencio, los escuchaba sentado en una de las sillas de la habitación.
- No... Pero lo entiendo. ¿Qué harías tú si supieras que Hyejin podría estar en peligro? - el moreno asintió con la cabeza, comprendiendo su punto.
- Pero deberíamos llamar a la policía, ¿no?
- No. - espetó Yoongi con seriedad, poniéndose la chaqueta. - Yo me encargo, no sabemos si es capaz de hacerle daño.
- Vamos contigo, Yoon, no vas a ir solo. - le dijo Jin, levantándose de la silla.
Caminaron juntos hasta la recepción, donde el rubio solicito el alta voluntaria y, tras unos minutos de conversación con el médico, que le advirtió de los riesgos que estaba corriendo yéndose antes de tiempo, pudo firmarla y salir del hospital.