Al día siguiente, Simón no fue a trabajar, y solo Fin sabía por qué, pero prefirió no decir nada; ese día parecía uno como cualquier otro, los pájaros volaban, los autos contaminaban, Boni y Marcy peleaban, en fin, un día bastante normal, hasta que de un segundo a otro, todo cambió.
Fin estaba en clase de matemáticas, como siempre pensando en Flame, por lo que no se dio cuenta de que el director había entrado al salón, y este, al verlo, le llamó la atención:
(Director) -tu, el de azul-
Fin reaccionó y se sentó bien, luego el director volvió a lo suyo: -estudiantes, vengo a presentarles a la nueva alumna que estará en su salón temporalmente, ella viene de otra ciudad y espero que la traten bien, ¿entendido?-
todos dijeron que sí, lo clásico, y después, entró una chica al salón de clases, era de piel blanca, un vestido blanco con flores azules, pero se notaba que era caro, traía un moño en el pelo y un exceso notable de maquillaje, parecía la típica presumida obsesionada con la perfección, todos le dijeron hola y luego el director se marchó, entonces, el profesor le dijo que buscara el asiento que más le gustase, y ella se sentó al lado de Fin:
(Chica) -hola, ¿Cómo te llamas?-
-Fin, ¿y tú?-
-soy Lucrecia Murphy, pero puedes llamarme Lumpy-
-mucho gusto, Lumpy-
-igualmente, eres guapo Fin-
Fin se sonrojó y se trabó: -g, gracias, creo-
-¿tienes novia Fin?-
-¿por qué preguntas?-
-simple curiosidad- ella comenzaba a acercarse y Fin a incomodarse, así que se alejó un poco y ella riendo retrocedió, luego Fin aparentó no verla el resto de la clase.
En el receso, Fin salió rápidamente pero la chica nueva lo alcanzó, y de nuevo comenzó a interrogarle:
-hola de nuevo Fin-
-oh, hola, Lumpy-
-¿A dónde vas con tanta prisa?-
-no voy de prisa, yo, cambio así-
-¿será que estas huyendo de mí?-
-¿qué?-
-no me tengas miedo, no muerdo, solo si me dejan-
-¿pero de que rayos estás hablando?-
-de nada, de nada...-
dijo riendo y se alejó, no sin antes guiñarle el ojo a Fin, este, asustado, se alejó rápidamente; a la salida, iba con Boni:
-oye Fin, escuché que llegó una chica nueva a tu salón, ¿es verdad?-
-sí, se llama Lucrecia, pero está loca-
-¿a qué te refieres?-
-se pasó todo el día preguntándome cosas extrañas-
-¿Cómo qué?-
-si tenía novia, si me creía guapo, cosas de esas-
-entonces, ya cautivaste a otra chica-
-no es momento para bromas, me asusté-
-¿por qué?-
-porque me lo dijo con un tono que, bueno, me pareció extraño-
-o sea...-
-sabes perfectamente de lo que estoy hablando-
-entonces, dilo claramente-
-no me siento, a gusto, diciéndolo así-
-porqué, ¿Por qué estás con migo-
-pues...-
-Fin, tengo 18 años, no creas que no se sobre eso-
-¿a qué te refieres?-
-dilo firmemente, te incomodó porque te coqueteó con tono sexual, ¿no es así?-
-pues si-
-ya lo ves, no era tan difícil-
-lo sé, lo sé, pero no creí correcto, hablar de eso con tigo-
-¿Por qué soy chica verdad?-
-la verdad me apena decirlo, pero sí-
-Fin, no tienes por qué preocuparte, soy tu amiga, puedes decirme lo que sea, sabes que yo entenderé-
-lo sé, pero es algo natural-
-es cierto, bueno, cambiando de tema, ¿Qué dijo Flame sobre eso?-
-nada, no se lo he contado pero, espera, ¿no dijiste que cambiáramos de tema?-
-¿lo hicimos no?-
-que yo vea no-
-bueno, emm... ¿sabías que la civilización egipcia al momificar a alguien le sacaban el cerebro por la nariz?-
-¡en serio!-
-lo siento, tu querías cambiar de tema-
-olvídalo-.
Al día siguiente, Simón si se presentó a trabajar, pero al entrar a su clase Fin no dijo nada, ya que Simón se lo ordenó con la cabeza; en el receso, Lumpy de nuevo siguió a Fin por el pasillo, y en una esquina lo detuvo:
(Lumpy) -hola Fin, ¿Cómo te va?-
-pues, bien, creo-
-¿sigues huyendo de mí?-
-no, ya te dije que así camino yo-
-ya admítelo Fin-
-¿admitir que?-
-lo que quieres-
-¿y qué se supone que es?-
-esto-
dijo eso y se abalanzó sobre él a besarlo, él se sorprendió e intentó zafarse, pero no pudo ya que ella sostenía sus brazos, pero de alguna manera lo logró y le dijo:
(Fin) -¿pero qué demonios te pasa? ¿estás loca?-
-estoy loca por ti-
estaba a punto de besarlo de nuevo, cuando Simón llegó, entonces Lumpy solo guiñó el ojo de nuevo y se fue, entonces Simón dijo con tono serio:
-¿qué haces Fin?-
-profesor, yo no quería...-
-ya, no te preocupes, sé que fue ella quien te besó-
-ella está loca, no se cono hacer para que me deje en paz-
-no te apures, ya me enteré de que la cambiarán de escuela de nuevo-
-¿por qué?, no olvídelo, no me interesa, pero, por favor no se lo diga a Flame-
-no lo haré, descuida-
-gracias, y apropósito, ¿Cómo se siente?-
-bien, gracias-
-genial, espero que así siga-
-igual yo, y ya lo sabes, ni una palabra a nadie, ¿entendido?-
-entendido-
-ve a almorzar, que el receso es corto-
-lo haré, adiós- dijo eso y se fue a almorzar.
A la salida, Fin iba a regresar con Flame, pero en la puerta se topó de nuevo con Lumpy:
(Lumpy) -veo que al fin entendiste que me amas-
-por favor, no quiero meterme en problemas, yo tengo novia, así que ya déjame en paz-
-oh, me gusta que se resistan a mis encantos-
-sabes que, olvídalo-
iba a irse cuando ella lo detuvo y lo beso, y casi por obra del destino, en ese preciso instante salió Flame y los vio, y Fin, al notarlo, se separó rápidamente y dijo:
-F, Flame, no, no es lo que parece-
(Flame) -no, no lo es- dijo con lágrimas en los ojos, luego se alejó llorando, Fin trató de seguirla pero Lumpy lo detuvo:
-déjala, aún me tienes a mí-
el no hizo caso y le gritó a Flame, pero ella no volteó, solo siguió caminando, él iba a seguirla, pero algo dentro de sí le dijo que no lo hiciera, en ese momento, comenzaron sus problemas.