Después de terminar el vestido de Sheri, Yorel se percató de algo que no había aparecido en un tiempo, era el indicador de nivel, había llegado al nivel 4
Nivel 4
Límite de invocaciones: 04 por día
Número de puntos de invocación por día 400
Debido a este cambio supuso que los grandes actos afectaban a su aumento de nivel por ello estableció una reunión para pensar en ideas adicionales.
El día después de que Sheri realzara su encargo estaban conversando en un habitación Yorel, Sofía y algunos miembros encargados de reunir información de mercado para tener ideas sobre cuál sería su siguiente producto.
-Ese sería el resumen de lo que se y pude reunir en este lapso de tiempo (Sofía)
Sofía estaba dando una exposición rápida sobre el gobernante de la ciudad y la relación de sus hijos, después de ver que su nuevo producto era realmente exitosos tuvo que prepararse para que fueran conocidos, esto era bueno atrayendo clientes sin embargo de la misma manera atraía la envidia y posibles intentos de boicot o incluso robar su tecnología por métodos pacíficos o violentos.
No tenían un poder bélico que pudiera considerarse grande pero tenían la confianza para evadir la búsqueda de un ejército local, este mundo no era como la tierra por lo que podían huir a otras ciudades y su información no llegaría sino hasta mucho después o incluso perderse en el camino, aunque lo mejor sería el obtener la fortaleza para no tener que huir.
Este era un escenario totalmente desolador aun así era preferible tener ese plan listo y no usarlo a no tenerlo y requerirlo.
Para llevar a cabo sus planes requerían de muchos fondos, en películas post apocalípticas ocurrían principalmente 2 caminos, o la sociedad se volvía salvaje olvidando todo lo que sabían creando una nueva usando las cosas del pasado con nuevos propósitos o reducidos grupos revivían la sociedad y para ello reciclaban tanto como podían.
En los 2 casos la mano de obra era extremadamente limitada, tanto en el número de personas que conservaban el conocimiento como en aquellos para trabajar, en este caso tenían conocimientos y mano de obra pero contaban con población local a la cual podrían comprar cosas que las sociedades post apocalípticas no tenían acceso, por lo que en este momento requerían de muchas materias primas y para conseguirlas les darías lo que buscaban, sus productos.
Yorel no era particularmente codicioso, prefería un margen de ganancia reducido y gran confianza a una gran ganancia con poca confianza, si tenía seguridad podría bajar la guardia para enfocarse en sus proyectos y eso era lo que estaba consultando en ese momento.
Meridian era una ciudad moderadamente grande pero solo era una además de encontrarse en el extremo sur del imperio, si por lo menos la ciudad fuera costera y tuviera un puerto grande podría ser considerada, desgraciadamente el océano que rodeaba Meridian era abundante en corales lo que impedía el tráfico de barcos pesados y por extensión su comercio era muy limitado
Al no tenerlo las materias que necesitaban era limitadas y escasas de modo que sería recomendable ingresar en una ciudad más adentro reduciendo la distancia y aumentando la variedad de materias.
Zizeron la ciudad del conde era relativamente pequeña pero lo que la hacía realmente valiosa era su ubicación, estaba en el corazón de una serie de pequeñas ciudades de tamaño semejante, tenía conexión con 5 ciudades de entre 20000 y 25000 habitantes y su distancia podía ser cubierta en un lapso de 2 días mucho mejor que los 6 días entre Meridian y Zizeron.
Con una población superior a los 120000 y en un rango más cerca a otras ciudades internas sonaba como una buena ubicación, ahora necesitaban sopesar las ventajas y desventajas de cada ciudad.
En Meridian tenían un pequeño grupo de clientes base de su economía pero la venta de telas de satén podría ser más rentable e incluso en el futuro podrían enviar caravanas para llevar sus productos, además por lo que había escuchado de Sofía el sucesor no era tan flexible para los negocios como su padre y su hijo lo cual podría ocasionar algunos roces en el futuro.
Por otra parte Zizeron era una tierra desconocida aunque con un mercado muy prometedor sin mencionar que uno de sus primeros clientes y con el que al parecer sería posible establecer una relación de amistad próspera era el gobernante de dicha ciudad, no había gobernante que no daría la bienvenida a posibles fuentes de ingresos.
Podían enviar caravanas al norte sin embargo la distancia era muy grande y existía la posibilidades de problemas desde el momento en que comenzó a negociar con el Conde y escucho del carácter de su hermano
Si se reubicaban en Zizeron era factible el contar con el apoyo del gobernador, en conclusión después de realizar los cálculos financieros y de tiempo decidieron hacerle una solicitud al Conde.
El día en el que Sheri volvió por su vestido había llegado, en esta ocasión solo estaba su guardián que lo había acompañado todos los días, al parecer había aceptado que no habían peligro por lo que no trajo a nadie adicional.
-Como lo solicitaste (Yorel)
En una habitación despejada estaba Sheri con Yorel y Sofía, en la mesa estaba un vestido en color base blanco con toques de morado claro
-¿Puedo? (Sheri)
-Desde luego (Yorel)
Con manos temblorosas Sheri tomo el vestido y comenzó a colocarlo contra su cuerpo imaginando como luciría en ella, su rostro era brillante y no pudo evitar reír, rápidamente se calmó y volvió a una mirada de negocios aunque aún con una amplia sonrisa.
-Como lo acordamos (Sheri)
Sheri dejo sobre el escritorio una bolsa con el pago por el vestido
-Espero que sea el comienzo de una gran amistad (Sheri)
-Sobre eso... (Sofía)
Sofía tomo la palabra en representación de Yorel y solicito que alguien entrara, era una joven que traía una bolsa semejante a la del vestido de Sheri, después de dejarlo sobre la mesa se retiró con una reverencia.
-Por favor ábralo (Sofía)
Sheri con duda extendió la tela que formaba la bolsa y apareció un segundo vestido, era muy semejante al suyo aunque con algunos detalles que lo diferenciaba, sin saber cómo reaccionar Sheri miro con duda al dúo y Sofía continúo explicando.
-Hay algo que nos gustaría pedirle al Conde pero no podemos llegar con las manos vacías así que nos gustaría que acepte este vestido como presente para esa solicitud. (Sofía)
Sofía extendió un trozo de papel a lo cual Sheri lo tomó, comenzó a leerlo con duda pero después de comprender su significado puso una sonrisa muy parecida a la que puso al ver por primera vez el vestido.
-Desde luego que se la entregare a mi padre, tiene mi palabra de que haré todo lo posible para que acepte. (Sheri)
Más tarde en la casa del conde Sheri le mostro tanto el vestido como la carta de Sofía y Yorel, en ella estaban redactadas una serie de peticiones que se podrían resumir en 3 puntos
-Intervenir para que fueran capaces de comprar un terreno en una zona no muy alejada de la ciudad
-Permitirle abrir una oficina comercial en su ciudad