Capítulo 6

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Escuché la voz de Jazmin entre las personas y al localizar a su amiga corrió hasta ella asombrada.

-Zaphira oye abre los ojos. -Acarició su frente.-Zaphi abre los ojos - dijo y cada vez estaba más trémula y sus ojos se humedecieron.- ¿Quién carajos le hizo esto? Son bestias-  gritó histérica y al ver la sangre dijo:- Rafa.- buscó en el bolsillo de su chaqueta y marcó un número.

-Rafa por favor ven. Zaphira está mal. Se golpeó la cabeza y no responde. Apúrate.- colgó la llamada y no transcurrieron dos minutos cuando un señor mayor de cabello canoso llegó hasta allí.

-Señorita Stevenson. Santa madre la señora va a matarme.Joven ayúdeme a llevarla al auto.- la sostuve en mis brazos y abrimos paso entre todas las personas. ¿Tenía escolta? ¿O era su chofer? ¿Qué clase de familia adinerada era?

-Dereck- llamó Josh.

-No Josh si le sucede algo serán los responsables.- aceleré el paso y el señor abrió la puerta trasera del auto. Al parecer si era el chofer de Zaphira.

-Dereck gracias por esto.-Agradeció Jazmín trémula. Estaba muy nerviosa.

-Voy con ustedes.-

-Pero...

-Voy con ustedes.- me subí al auto y coloqué la cabeza de Zaphira con cuidado en mis piernas. Acaricié su rostro húmedo y escudriñe con detenimiento aquella cicatriz que tenía en la cabeza. La recorrí con mis dedos y Jazmín no paraba de decir que era su culpa cuando el único culpable era yo. Jamás imaginé que Josh y Sofía llegaran aquel extremo. Debí impedir que sucediera. Ella no lo merecía.

-Señorita Jazmín mantenga la calma y llame a la madre de Zaphira​.- Jazmín le marcó y cuando llegamos al hospital la subieron de inmediato a una camilla. Un doctor se acercó y dijo:

-¿Zaphira?- corrió los pocos pasos que restaban. Al parecer la conocía.-¿Qué le ocurrió?

-La empujaron a una alberca y se golpeó la cabeza.

-Bien pequeña campeona trabajemos contigo.- se la llevaron por el inmenso pasillo y permanecimos allí esperando. Solo quedaba esperar. Esperaba que todo saliera bien. La mamá de Zaphira entró corriendo y preguntó histérica.

-¿Qué le ocurrió? ¿Cómo está?- sus ojos manifestaban absoluta preocupación.

-La empujaron a una alberca y se golpeó la cabeza.

-¿Pero quién le hizo esto?- levantó la voz.

-Señora en realidad... a Zaphira la molestan algunos estudiantes.- confesó Jazmín. La mamá de Zaphira dejo caer las manos a los costados. Llevó una mano a su pecho y pestañeo frenéticamente.

-¿Qué? Otra vez y ella no me lo dijo.- la madre comenzó a caminar de un lado a otro.

-Si a Zaphira le sucede algo tomaré medidas drásticas. Esto no se quedará así.- casi una hora después regresó el doctor.

-Sandra Stevenson saludos.-

-¿Cómo está mi hija? Dígame que no hay nada grave.- el doctor respiró profundo.

- Con relación al golpe no hay nada de qué preocuparse fue una herida superficial aunque fuerte. Le daré antiflamatorios y medicamentos para el dolor. Pero...hay algo más podemos hablarlo aquí o a solas como usted le parezca más prudente.- a la madre se Zaphira se le llenaron los ojos de lágrimas. Empezó a temblar y a negar con la cabeza.

-¿Ha vuelto?- el doctor asintió apenado y la madre de Zaphira reprimió un sollozo. Al parecer el doctor ratificó alguna sospecha que ella tenía.-¿En qué lado?- yo no entendia de que hablaban o que sucedía.

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-En el mismo. Lado izquierdo.- Jazmín tenía la mirada perdida y chofer dijo:

-Yo...permiso.- el señor se fue abrumado. No entendía qué sucedía. Todos estaban muy afectados y yo no sabía qué hacer o decir. Pero al menos está conciente y no pasó algo peor.

-¿Ella lo sabe?-el doctor asintió.-¿Cómo lo tomó?

-Por el momento está tranquila. Pero lo más conveniente es que hablemos en mi oficina y podremos hablar con mayor precisión del caso.- la madre asintió y dejó un beso en la frente de Jazmín. En su mejilla corría una lágrima silenciosa. Estaba sufriendo por algo que yo no sabía ni entendía. Zaphira tenía estaba mal y yo no sabía como reaccionar ante aquello. No tenía ni idea de cuán malo pudiera ser.

-No es justo. Ella estaba bien y feliz. -

-No entiendo Jazmín.-

-No entiendes que está enferma.- levanto la voz. Pasó por mi lado y se fue. Me quedé allí de pie sin comprender lo que sucedía.¿A qué se refería con que estaba enferma? Salí al exterior del hospital y divisé al chofer limpiar su rostro. Estaba pasando algo y no era cualquier cosa. Tenía miedo de saber qué era.

-Joven gracias por ayudar a la señorita. Se lo agradecemos mucho.- dió palmaditas a mi hombro. -Suba al auto le llevaré de regreso al lugar así podrá ir por su auto.-

-No, puedo ir andando.

-Suba por favor.- asentí y subí al auto. Tenía mal aspecto y sonaba más que  agradecido. Revisé mi móvil y tenía muchas llamadas perdidas de Josh. En ese momento molesto le escribí. No quería seguir con ese juego. Zaphira no era un juego, era humana y tenia sentimientos. Ella no se metia con nosotros. No tenia en nada en contra mio y yo no tenia porqué dañarla.

-Púdrete y que se pudra el trato renuncio.- apagué el móvil y le pregunté al señor.

-¿Cómo se llama?-

-Rafael, pero la señorita Zaphira desde muy pequeña me llama Rafa. Es la hija que nunca tuve. La vi crecer y pasar por momentos que no tiene idea. - habló como si fuera una heroína.

-¿Qué tiene?

-Le diría, pero creo que está en su deber contarle lo que sucede.-

-¿Podría darme la dirección de su casa? Me gustaría pasar a verla.- Rafa gustosamente me dió dirección y la anoté en un pequeño papel.

-¿Usted es?

-Dereck.- respondí.

-Ha sido un placer.- respondió cuando aparcó el auto.

-Muchas gracias Rafa.- bajé del auto.

-Gracias a usted.- me dirigí a mi auto y antes de subir vi a Josh. Cabreado fui hasta él y le propine puñetazo en su pómulo.

-No te vuelvas acercar a la chica imbécil.- subí al auto y abandoné el lugar. Josh me miró confundido. Sofía por su parte se dedicó a inspeccionar su labio roto.

Esa noche no logré conciliar el sueño las palabras de Jazmín estaban grabadas en mi cabeza. Se repetían, taladrando hasta mis entrañas.

-No entiendes que está enferma.- escuché a mi madre llegar y salí de la habitación para recibirla.

-¿Aún estás despierto? Son las cuatro de la mañana.

-No he podido conciliar el sueño. Estoy preocupado por una compañera de clase. En la fiesta hubo un pequeño atercado y la llevaron al hospital.

-Oh lo lamento mucho. ¿Cómo se llama?

-Zaphira Stevenson.-

-Ah...es la hija de la veterinaria. Su madre es un encanto de persona.-

-Su hija también lo es.- confesé honesto. Era cierto, Zaphira era distinta a las demás chicas. Tenía algo que la hacía especial y yo quería descubrir qué era.

-¿Te gusta?-

-No- respondí.- solo me parece buena persona. Mi madre alzó una ceja no muy convencida de mis palabras.

-Es una hermosa chica. Sé que te gusta. Iré a dormir estoy modorra. - dejó un beso en mi mejilla y se fue.

(...)

Conducía en absoluto silencio hacia la dirección que Rafa me indicó. Toqué varias veces el timbre, pero al parecer Zaphira seguía en el hospital o eso creía.

-Amanda yo abro quédate ahí.- Zaphira abrió la puerta. Se quedó inmovil. No manifestó ninguna expresión. Al final sonrió dejando expuestos sus oyuelos.

-¡Hola!pasa.- me adentré y el televisor estaba encendido.

-He venido a ver cómo estas.

-¿Rafa te dió la dirección?- preguntó y asentí.-Eh... yo estoy bien.Ven. -la seguí hasta la sala y tomé asiento a su lado.

-Oh... un joven guapo. Bienvenido.- saludó una señora vestida de ama de casa.

- Amanda podrías traer dos mantecados y galletas de chocolate.- Amanda rodó los ojos y Zaphira pestañeo frenéticamente cosa que la hizo ver tierna. Era un tipo de manipulación.

-Con su permiso lo dejo en su casa.- La señora desapareció y dije:

-Me gusta mucho tu casa. Es hermosa.-comente. Observe las fotografías colocadas en una mesita. Había un chico, supuse que erq su hermano ante el parecido fisico.

-Gracias.- respondió Zaphira.- Yo...- me miró a los ojos y apartó la mirada al instante. - quería agradecerte lo que hiciste ayer. Sé que soy algo distante, pero para mí es lo mejor.-

-No tienes que agradecer- sentí un malestar en el pecho. Esto era complicado. Había hecho un trato con Josh. Había dinero de por medio y otros asuntos...

-No se pierden de nada.- se encogió de hombros.

-Pues yo pienso que se pierden de mucho.- ocultó una sonrisa y admiré sus oyuelos.

- Aquí les traigo. ¿Mantecado de chocolate o de pistacho?- La ama de casa sostenía los frascos de mantecado.

-pistacho.- respondimos Zaphira y yo al unísono. Nos miramos al mismo tiempo y reímos.  Amanda nos tendió los mantecados y dije:

-Gracias.-

-De nada. Ahorita les traigo las galletas y soda.- se perdió y Zaphira ya saboreaba su mantecado.

-Mm...esto es un paraíso.- sonreí y llevé el primer bocado de mantecado a mi boca. Mi móvil comenzó a sonar y respondí.

-¿Bueno?-

-Hijo más vale que regreses a la casa pronto o mataré a la bestia que tienes de animal.- su tono de voz sonaba muy airado. Aparte un poco el teléfono.

-¿Qué hizo?-

-La pregunta es qué no hizo. Rompió los cojines de la sala y mis almohadas y...

-Esta bien ire enseguida - colgué y Zaphira me observó intrigada. Observé sus labios y dije:

-Tienes...- no quería tocarla, pero limpié la comisura de sus labios con mi pulgar y chupé el mismo. Mi estomago se encojió y sentí exitación. Sus labios se veían carnosos y su miraba era intensa.

-Eh...tengo que irme. Max hizo un desastre en la casa y mi madre está como loca.- sonrió y dijo:

-Me gustaría volver a ver a tu cachorro.- sonreí y dije:

-Te aseguro que lo volverás a ver. Te lo prometo.- asintió y me puse de pie.

-Te acompaño.- me acompañó hasta la puerta.

-espero te recuperes.-

-Gracias.- dejé un beso en su mejilla y fui hasta mi auto... la miré unos segundos. Sus mejillas estaban sonrojadas. Eso no se lo esperaba.

El secreto de Zaphira Donde viven las historias. Descúbrelo ahora