Estaban en medio de la noche, pero parecía que el Barrio Francés no se daba cuenta. Harry y los otros habían escapado de la comisaría de policía en un torbellino de humo púrpura y caos, cada hombre había salió corriendo en una dirección diferente.
Las calles concurridas ayudaron a ocultarlos. Se suponía que tenían que huir durante quince minutos, luego, volver a un punto de encuentro, una vez que estuvieran seguros de que estaba despejado.
Cualquiera que no pudiera librarse de la policía iba a tener que confundirla por el bien del grupo.
Harry había eludido fácilmente cualquier persecución, utilizando las multitudes como cobertura. Después de lanzarse por algunas calles secundarías, vagó a lo largo de Bourbon Street durante diez minutos, la multitud llena de juerguistas de Pascua le guiaron como un barco en un río.
Trató de no contemplar su situación, pero era difícil mantenerla fuera de la mente. Ahora eran buscados por la policía. Zayn y él habían dado su identificación al detective cuando prestaron declaración sobre la escena del crimen, por lo que al final los conectarían con la fuga. Saldría su verdadero nombre y la Oficina se involucraría.
Tendrían que dar muchas explicaciones, pero estaba seguro de que él y Louis podrían librarse de ello.
Y luego estaba Louis. Parecía que seguía olvidando lo que Louis había admitido, como si su mente estuviera tratando activamente de bloquearlo. Louis había pasado esencialmente los últimos dos años espiándolo. ¿Cómo se suponía que iba a saber lo que era real y lo que había sido otro de los trucos inteligentes de Louis para sacarle información? ¿Cuánto de Louis había visto realmente? ¿Cómo de bien conocía a Louis?
Al llegar a Jackson Square, Liam fue al único que vio. Estaba merodeando cerca de la verja de hierro que rodeaba el área de césped. Durante el día, la gente utilizaba la valla para colgar obras de arte y vender sus productos, pero por la noche todo se quitaba. La gente se sentaba en la repisa de hormigón o se apoyaba contra la valla, fumando, bebiendo y riendo. Varios de ellos tocaban música con botes para pedir dinero delante de ellos. Liam estaba cerca de un hombre con una guitarra. Cuando vio a Harry, se apartó de la pared y sonrió de soslayo.
—No es exactamente un lugar de encuentro discreto.
Harry se encogió de hombros.
—Fue el único lugar al que todos sabíamos cómo llegar. Y está lleno de gente.
—Cierto. ¿Qué diablos está pasando?
Harry hizo una mueca y miró alrededor. No quería que pasar por esto más de una vez, y sabía que los demás tendrían la misma pregunta.
—Es complicado.
—Soy bastante inteligente —dijo Liam con una risa—. Por lo general puedo seguirlo.
Harry resopló.
—Styles, los otros llegarán pronto, y entonces estaremos lidiando con toda la dinámica del grupo, las acusaciones y serios síndromes de déficit de atención, de modo que... ¿quieres que sepa que pasa ahora para poder ayudarte?
Harry miró al hombre durante un largo momento, y luego asintió.
—Eras el médico del grupo, ¿verdad? ¿Para poder tratar... cualquier herida que se produjera?
—Sí –dijo Liam con cautela—. ¿Por qué?
—Me encontré con Niall Horan —dijo Harry, y se apresuró a explicar más rápido de lo que los ojos de Liam se abrieron—. Afirma que fue contratado por un cártel de Miami para venir aquí y matar a Louis.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Es una historia muy larga.
—¿Cómo escapaste?
—No lo hice.
Liam entrecerró los ojos, mirando por encima del hombro de Harry.
—No entiendo —dijo finalmente.
Harry no pudo evitar reírse. Una mano tocó su espalda y se sacudió, tratando de alcanzar el cuchillo en el bolsillo.
—Tranquilo, tigre —dijo Zayn mientras caminaba alrededor de Harry y le daba una palmada en la espalda—. ¿Alguien me quiere contar porqué me acabo de convertir en fugitivo?
—Es complicado —respondió Liam.
—No voy a hacer esto otra vez —se quejó Harry.
Zayn se puso de puntillas y miró alrededor de la multitud. Varios policías uniformados estaban caminando a lo largo de los bordes de la multitud. Otros montaban a caballo. Por cómo miraban las caras era evidente que estaban buscando a alguien.
—Debemos empezar a movernos —susurró Zayn—. Somos demasiado visible aquí parados.
Liam agarró el brazo de Zayn y lo detuvo.
Zayn y Harry se giraron para ver lo que le había llamado la atención. Harry vio a Louis inmediatamente. Se movía lentamente, era obvio que todavía sufría dolores y luchaba contra el resto del sedante que le habían dado en el hospital. Mantenía la cabeza hacia abajo y la cara en sombras, pero Harry sabía cómo movía sus hombros. Por detrás de Louis, con aspecto mucho menos visible, estaba Niall Horan. Los ojos de Louis se clavaron en los de Harry, y el alivio inundó todo su cuerpo. Louis dio un paso apresurado hacia adelante, pero apareció una mano en el hombro, tirándole hacia atrás. Se puso rígido nuevo, poniendo las manos a los lados.
Harry reconocería esa postura en cualquier lugar. Louis tenía un arma en su espalda. Los ojos de Louis permanecieron fijos en Harry, y Niall utilizó su cuerpo para cubrirse.
—Vamos todos a mantener la calma —dijo Niall cuando se acercaron—. ¿Quién está armado?
Harry apartó de la chaqueta para revelar el cuchillo. Zayn y Liam negaron con la cabeza.
Niall aflojó la mano sobre el hombro de Louis, y luego le dio una palmada en la espalda. Guardó la pistola debajo de su abrigo y sonrió.
—Solo me aseguraba.
—¿Qué demonios está pasando? —Preguntó Zayn—. ¿Por qué está él aquí y se me permite hacerle daño?
—Todavía no —respondió Louis.
—¿Dónde están los demás? —Preguntó Liam.
Harry miró su reloj.
—No han aparecido todavía. Tienen dos minutos más.
Permanecieron en un silencio incómodo mientras las campanas de la catedral sonaban la hora. Niall aún permanecía detrás del hombro de Louis para cubrirse. Nadie habló. Nadie se movió, salvo por Harry comprobando periódicamente el tiempo.
Digger finalmente se materializó entre la multitud, Owen tras sus talones. Al parecer, se habían encontrado en algún lugar y se dirigieron aquí juntos. Se acercaron con cautela, sintiendo la tensión en el grupo. Ninguno de los dos dijo una palabra cuando se unieron a ellos.
—Bien, entonces —dijo Harry, finalmente, aliviado de que todo el mundo hubiera logrado salir—. Hemos guardado todas nuestras cosas, vamos a por ellas. Pero ¿a dónde después de eso?