Kakashi se paseaba una y otra vez por lo ancho de aquella habitación del hotel, se hablaba a sí mismo y se jalaba el pelo. Miraba una y otra vez a sus subordinados quienes no dejaban de tomarse las manos y coquetear como si él no estuviera presente.
-Ustedes simplemente no se dan cuenta de la gravedad del asunto y de la actividad que ustedes acaban de realizar. En primera, estoy sumamente decepcionado, es decir, no es la primera vez que existen relaciones entre incubus, es prohibido y como demonios amamos lo prohibido y por eso lo hacemos, es nuestra naturaleza; ustedes simplemente fueron demasiado idiotas y no supieron disimular. Me demoré días para que Madara me diera la solución y lo primero que me encuentro para darles esa buena noticia... es a ustedes cogiendo como bestias... ¿Con que cara me mirarán ahora los superiores? Me vi como un idiota buscandoles solución.
-Calmate Kakashi, somos humanos no tenemos nada que cumplirle a los demonios. -Naruto respondió sin siquiera mirarlo mientras besaba el cuello de Sasuke.
-¿Ah, si? ¡Ustedes ya son Íncubos otra vez! ¡Compruebalo!
-¿Que ya lo somos? -Por primera vez desde que había iniciado la conversación Sasuke prestaba atención. Se levantó un momento y sorpresa, pudo transformarse como solía hacerlo- Quién lo diría...
-¿Ahora me creen?
-Esta bien supongo -Volvió a ser humano y al momento de sentarse, volvió a entrelazar sus manos con Naruto como si lo que paso no hubiese sido nada.
-Super, ahora podemos volver a nuestro hogar y hacer cosas malas aquí. -Naruto saco sus colmillos y los relamió. -¿No quieres probar mis poderes de íncubo, Sasuke?
-¡Ya basta! -Kakashi volvía a estallar- ¿Que ninguno entiende lo que pasa? ¡Sueltense ahora mismo!
-¿Por qué? Si no te gusta deberías salir, nadie te invito a que mires lo que estábamos haciendo en primer lugar -Sasuke tenía el ceño fruncido por ese pensamiento.
-No es tan simple niños estupidos. Ustedes ya me metieron en un problema, por ende hay un precio a pagar por lo que acaba de pasar. Puede que lo hayan hecho como humanos, pero ya eran incubos y yo, al ser su mayor me di cuenta de su falta. La ley es la ley, así que la haré valer. Por supuesto que me está prohibido matarlos, pero haré valer que despedí a esos idiotas que los trajeron aquí. Naruto, tú vienes conmigo. Sasuke, tu te quedas.
Para ambos fue como un balde de agua fría, ¿como había sido posible que Kakashi decidiera tal cosa? Sobretodo ahora que podían estar juntos, no era lo que esperaban cuando volvieran a ser incubos. Ambos se miraron incrédulos, la verdad era que no querían abandonar su vida actual.
-¡NO PUEDES HACER ESO! -Gritaron los dos al mismo tiempo.
-Oh claro que puedo, volvieron a ser íncubos por lo que sus traseros me pertenecen y es mi deber castigarlos porque si...escuche toda esa sarta de estupideces románticas que se dijeron el uno al otro por lo que el castigo es necesario.
-¿Y no podrías hacer de cuenta que no viste ni oiste nada? No queremos regresar eso está claro.
-Ohhhh no quieren volver. ¡Me importa muy poco que quieran! Por su culpa tengo una grave falta de personal y metí las manos al fuego por un par de imbéciles que decidieron que se querían. ¡Les dije que se soltaran las manos ya me tienen harto!
Despacio se soltaron las manos, aun no procesaban del todo lo que les decía Kakashi. Se volvía un momento difícil ya que no se imaginaban la vida sin él otro, es decir incluso en Pergamo desde que eran unos pequeños demonios se volvieron muy unidos y ahora, por el simple hecho de amarse tenían que separarse. Sabían que estaba mal, que no debían, más sin embargo la tensión sexual y amorosa siempre estuvo ahí y descubrieron que el ser humanos pudo haber sido lo mejor que les hubiera pasado porque no tenían para qué esconderse.
-Miren, es difícil... pase por algo similar, pero vean el lado positivo... Naruto, podrás venir a coger a Sasuke a cambio de un poco de su energía. Lo siento chicos, tienen un día para resolver esto. Naruto, te veo en la oficina mañana, si no te presentas los altos mandos te matarán... te sugiero que lo hagas si es que quieres seguir viendo a Sasuke.
-¿Y se supone que eso me haga sentir mejor? Es estúpido como hablas de mi como si no estuviera en el mismo lugar. Solo tienes que ignorarlo y aqui no paso nada...-Sasuke apretaba los puños por frustración- Esto es muy injusto.
-Lo sé... Me voy.
Y así como Kakashi llego, también se fue. Ambos amantes se quedaron en un silencio muy incomodo por lo menos quince minutos. No sabían que hacer, era muy injusto él no poder disfrutar de su nueva relación y tenerla que hacer un maldito trabajo y tan solo pensar en él hecho de que no estarían juntos ni como humanos ni como incubos.
-¿Qué haremos? -Por fin hablo Naruto. -Podemos hacer algo ¿No es así?
-¿Que nos queda? Nos encontraría si planeamos algo y ya se determinó que tú regresarías...supongo que debimos ser más cuidadosos.
-Lamento que haya sido así, tú eras quien quería regresar. -Como un niño, se tapó con las cobijas y se acercó lentamente a Sasuke para abrazarlo por la cintura. -Odio ser un demonio, quiero estar contigo.
-Esto no se trata de que quería regresar -Lo acariciaba despacio- Aunque me lo hubiera propuesto a mi tampoco me habría gustado, lo rechazaría. Y por primera vez en toda mi existencia concuerdo con eso, ser un incubo apesta, lo disfrute pero ahora lo maldigo.
-No podemos rechazar lo que somos y en este caso, en una hora te lo revocan. Prometo venir todas las noches, hay mucho dinero debajo de mi colchón, lo suficiente como para que adquieras un enganche de una casa y además en él bar buscan un cajero nuevo, creo que te ayudará ¿No?
-No soy un inútil, puedo conseguir algo mucho mejor que eso, el hecho de que no quisiera hacerlo es diferente. No menciones el trabajo no quiero ni pensarlo...-Cuando dijo eso prefirió no mirarlo a los ojos -¿Crees que podamos con esto?
-Creo que si... siempre hemos podido con todo ¿No? Seguimos siendo un dúo dinámico y seguirá siendo así. -Se acercó al rostro de Sasuke y le dio un tierno beso. -Todo saldrá bien.
-Tenemos un día más como humanos, quizás deberíamos aprovecharlo en lugar de lamentarnos y pensar lo peor.
Sin decir más y aprovechando aún la situación en la que estaban, la cual era estar totalmente desnudos, Naruto se lanzo sobre Sasuke y quien gustoso aceptaba todos los besos que él rubio repartía por sus labios, su cuello y pecho pero al mismo tiempo la tristeza embriagaba el lugar. Era imposible no pensar en lo peor y que jamás nada volvería ser igual.
Por debajo de la sabana, Naruto acariciaba el pene erecto de Sasuke al tiempo que estimulaba sus pezones con la lengua y dientes. Los gemidos de su pareja deleitaban sus oídos y por más que intentó contenerse, terminó por morder fuertemente su abdomen apostando a que la marca tardaría por lo menos una semana en mejorar, le daba gusto y morbo de pensar que era la marca que demostraba que Sasuke le pertenecía. Su lengua seguía estimulando el cuerpo del moreno, mientras bajaba despacio a su entrepierna y sin quitar la sábana, su boca llegó hasta el miembro de Sasuke y quien al sentir la respiración de Naruto, tapo su boca con ambas manos para no dejar escapar ningún gemido al tiempo que Naruto se engulló el pene para darle un poco de sexo oral.
Para Sasuke, el control le duró muy poco, jamás se cansaría de esa sensación y si iban a ser castigados ¿Que más daba? No tenía nada de malo dejarse llevar y complacerlo con toda clase de sonidos que salían de su boca. No quería pensar para nada en lo que sucedería después de ese momento que ambos compartían, únicamente había placer y porque no, esos sentimientos que los dos ya habían admitido. Se aferró al cabello de Naruto buscando que continuará con su tarea principal la cual en ese momento se centraba en complacerlo.
El acto no paro, incluso cuando Sasuke se dejo venir en la boca de Naruto. No perdieron el tiempo y solo por instinto Sasuke giró su cuerpo para quedar en cuatro, tomó la iniciativa y para provocar aún más a Naruto, con ambas manos abrió su trasero como si de puertas se trataran.
-Hazlo rápido antes de que cambie de opinión -Por la forma en la que estaba hablando se podía notar que ponía tanto esfuerzo como podía para no jadear mientras pronunciaba una palabra- No creo que puedas olvidar fácilmente lo que se siente estar conmigo aunque estes con otros humanos.
-Eso nunca... -Sin pensarlo más, se introdujo en Sasuke de una manera violenta y a la vez placentera. Los gemidos de ambos inundaron el lugar al tiempo de las estocadas constantes.
Ambos querían que ese tiempo acabará, cada segundo se volvía invaluable y él hecho de sentir que sus cuerpos se inundaban él uno por él otro de verdad les hacía creer que el tiempo se detendría y podrían hacer el amor toda su vida pero entre gemidos, el clímax se acercaba.
-Hazlo en mi mano. -Naruto tomo con delicadeza el miembro de Sasuke y lo sacudía de arriba abajo al ritmo que lo penetraba, sabía que estaba dando en el punto correcto cuando sentía como el ano de Sasuke aprisionaba su pene, eso provocaba que Naruto estuviera en su límite. Con la mano que tenía libre, enterró sus uñas en la cadera de Sasuke y con una estocada lo suficientemente fuerte libero su esencia y así al fin poder relajar todo su cuerpo en la espalda de Sasuke mientras la besaba dulcemente.
En ese instante, Sasuke no tardo en correrse en manos de Naruto ya que el simple hecho de sentir como el semen de Naruto lo llenaba, le generaba morbo y excitación sumando que el gran pene de Naruto era un invasor de placer perfecto. Le tomó algunos segundos antes de poder recuperarse por completo de todo lo que le provocaba el orgasmo, definitivamente eso era algo a lo que se había vuelto adicto muy fácilmente y es porque aun siendo humanos Naruto no había perdido para nada su toque.
-Esto será más difícil de llevar si cada vez que lo hacemos empiece a perder energía -Sonrió un poco asegurándose de que no pudiera verlo del todo -Supongo que podre tolerarlo.
-Creo que valdrá la pena, además no te quitaré toda. -Tomó lugar a un lado de Sasuke y se aferró a él para depositar tiernos besos en sus mejillas. -Podremos con esto.
Por los efectos del orgasmo ambos se quedaron dormidos, disfrutando de la compañía y el calor que sus cuerpos aportaban y su amor era su refugio, nada podía ser más perfecto hasta la mañana siguiente.
Los rayos de sol ya se hacían presentes en la habitación que compartían Sasuke y Naruto, aproximadamente eran las siete de la mañana y Naruto ya estaba vestido, debía estar en Pergamo en una hora, no quería despertar a Sasuke y decidió dejarle una nota.
"Sasuke: Lamento que mi despedida tenga que ser de esta manera, pero tanto tú como yo no quisiéramos que me matarán por desobediencia. Dejaré pagada la estancia y te deje el dinero de mis ganancias en casa, por lo menos te costearas tu vida hasta que consigas un trabajo.
Veré cómo estará mi situación en Pergamo y estaré de vuelta lo más pronto posible, tal vez solo por las noches pero volveré. Te amo.
Naruto.
PD: No olvides comer..."