04- En el expreso de Hogwarts

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Las cenas en la mansión Malfoy ya no eran lo mismo.

La mansión en sí ya no era lo mismo.

Si Draco salía de su habitación, lo hacía simplemente por su hermana; Phoenix no merecía estar sola en un lugar donde podían llegar mortífagos a cualquier hora.

Los días que faltaban para volver a Hogwarts se le estaban haciendo eternos, y por primera vez Draco entendió, o llegó a entender, lo que sentía Sophie todas las vacaciones. Ahora por experiencia propia sabía lo que se sentía estar en una casa donde te trataban como un extraño... una casa que ya no era más tu hogar.

Pero... Sophie.

Pensar en ella puso una sonrisa en su rostro. 

Ese día en el callejón lucía tan bonita, con ese brillante cabello pelirrojo suelto, y sus ojos verdes...

—¿Draco? —la voz de Phoenix llegó a sus oídos—. Draco, entra. Hace frío afuera.

—Ya voy, Pulga.

Cuando entró en la habitación, vio a su hermana de pie junto a la cama de dosel, con una almohada en los brazos. Lucía tan pequeña, tan indefensa. 

Apenas cumplió doce. Debo protegerla. Papá no está, ella es mi responsabilidad ahora; ella y mamá.

—¿Puedo dormir aquí? —preguntó Phoenix, y Draco asintió.

La pequeña se acostó, Draco no tenía sueño aún así que para matar el tiempo comenzó a pulir su escoba. Aunque... este nuevo año escolar ya no la necesitaría tanto. Ya no jugaría quidditch.

—El chico que nos encontramos en la tienda era Harry Potter, ¿cierto? 

—Sí —respondió Draco—. Tú ya lo conoces.

—Su hermana es bonita.

—¿Sophie? —Draco estaba dándole la espalda, así que se sintió libre de sonreír—. Tal vez.

—Su bufanda también era bonita —murmuró Phoenix.

Draco se paralizó por un momento. Luego se volteó a observarla con lentitud. 

La bufanda.

Phoenix le había ayudado a escogerla, era obvio que hoy en la tienda la había reconocido.

—Para ella la compraste, ¿no? —preguntó la pequeña, esbozando una sonrisa de victoria—. Ella es tu novia secreta.

—Sí —admitió Draco, dejando la escoba a un lado y recostándose en la cama junto a ella—. ¿Guardarás el secreto?

—Obvio —dijo Phoenix.


..


Harry pasó gran parte de la última semana de vacaciones discutiendo en voz alta sobre el proceder de Draco en el callejón Knockturn, pero ni Ron ni Hermione, mucho menos Sophie, parecían interesados como él lo estaba. Pasados unos días, se habían olvidado del tema y Sophie rodaba los ojos cada vez que Harry volvía a hablar de lo mismo.

—Sí, Harry. Reconozco que es sospechoso —dijo Hermione con impaciencia, mientras Sophie parecía no escuchar nada, con la nariz metida en un libro—, pero, ¿no llegamos a la conclusión de que podría haber muchas explicaciones de por qué Malfoy estaba en esa tienda?

—A lo mejor se le rompió su mano de gloria —dijo Ron, mientras intentaba enderezar las ramitas de la cola de su escoba—. ¿Se acuerdan de ese brazo reseco que tenía Malfoy?

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—Bueno pero... —continuó Harry—, ¿no creen que a Malfoy le gustaría... vengarse?

Sophie levantó la cabeza por primera vez y miró a su hermano pestañeando repetidas veces.

—¿Vengarse? ¿Draco? ¿Por qué iba a vengarse? —preguntó confundida.

—Su padre está en Azkaban —siguió el azabache—. Creo que deberíamos tomarlo en serio, chicos. Su padre es un mortífago y... —se interrumpió de golpe y miró fijamente a su hermana con los ojos muy abiertos, mientras ella bebía jugo de calabaza—. ¡Eso es! —exclamó con júbilo.

—¿Qué te pasa, Harry? —preguntó Ron.

—¡Relevó a su padre como mortífago!

Sophie escupió su jugo, empapando a Hermione.

—¡¿Estás loco?! —exclamó, atónita.

—Sólo tiene dieciséis años —dijo Hermione limpiándose la cara—. Gracias por bañarme, Sophie.

Pero la pelirroja no se disculpó, porque miraba con evidente molestia a su hermano.

—¿Qué querría el Innombrable con un idiota como Malfoy? —preguntó Ron igual de incrédulo.

—Malfoy gritó y quitó el brazo cuando Madame Malkin quiso enrollarle la manga de la túnica... ¡Era su brazo izquierdo! ¡Le grabaron la Marca! —exclamó Harry con triunfo.

—Draco siempre ha sido delicado y exagerado —dijo Sophie restándole importancia—, de seguro Madame Malkin lo pinchó sin querer con un alfiler y él...

—¡Pero si sólo estaba arremangándole la túnica! —exclamó Harry—. ¡Él no quería que nadie más le viera la Marca! ¿Y qué me dicen de lo que le enseñó a Borgin y que nosotros no vimos? ¡Era la Marca! Lo hizo para asustarlo...

Sophie se había quedado sin palabras y se desvinculó de la conversación y de las ideas locas y descabelladas de las que hablaba su hermano.

Draco, ¿un mortífago? No.

..

Al día siguiente, el día de volver a Hogwarts, la partida fué más tranquila de lo habitual. Cuando los autos del ministerio se detuvieron delante de la casa, ellos ya estaban esperando con los baúles preparados. El gato de Hermione, Crookshanks, iba encerrado en su canasta de viaje; Hedwig, Heidi y Pigwidgeon -el pequeño búho de Ron-, en sus respectivas jaulas.

Fleur, en la puerta principal, despidió a Harry con un sonoro beso en la mejilla. Ron enseguida se avanlanzó, ilusionado, pero Ginny le hizo una zancadilla y el chico cayó cuan largo era a los pies de Fleur. Furioso, colorado y salpicado de barro, subió presuroso al auto sin despedirse, mientras Sophie y Harry se partían de la risa.

En la estación de King's Cross no los esperaba Hagrid, sino dos aurores vestidos con trajes oscuros de muggle. Se acercaron en cuanto los autos se detuvieron y se llevaron al grupo a la estación sin decir una sola palabra.

—Rápido, rápido, por la barrera —dijo la señora Weasley tomando el brazo de Harry, que se corrió. La mujer tomó el brazo de Sophie y la empujó con delicadeza hacia uno de los aurores, que le tomó el otro brazo y la condujo con carrito y todo.

—Sé caminar, gracias —dijo la pelirroja soltándose del agarre del auror de un tirón. Embistió la barrera y luego de unos segundos, se encontraba ya en la plataforma 9 3/4, donde el expreso de Hogwarts lanzaba nubes de vapor sobre la gente.

—Vamos a buscar un compartimento vacío —dijo Harry avanzando junto a Sophie y mirando a Ron y Hermione.

—No podemos Harry —se disculpó la castaña—, Ron y yo debemos ir al vagón de los prefectos y luego debemos patrullar los pasillos.

Through the Dark  (Draco Malfoy, fanfic)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora