Capítulo único

3 2 0
                                    


No podía ocultar más aquello. A sus dieciséis años, aquella situación se había vuelto completamente insostenible en su interior. No podía más. Sabía que si se dejaba llevar por sus emociones mancharía su impoluta reputación de muchacho estudioso, inteligente, bondadoso y educado de forma irreparable, pero aquello no era su culpa. ¿Verdad? Él nunca había querido sentir esos impulsos, nunca había querido sentirse tan vacío por aquellos pensamientos inmorales que le abrumaban.

En el poblado no tenía ningún amigo con el que poder hablar de eso; seguramente sus pocos compañeros saldrían despavoridos en el momento en el que abriese la boca, así que estaba solo en eso. Estaba completamente solo y no se había dado cuenta hasta ese preciso instante. Instante en el que pensaba terminar con todo ese malestar y experimentar una especie de éxtasis tan solo reservado para unos pocos privilegiados. O desgraciados, según del lado en el que se viese.

Llevaba meses planeando aquello y esperaba que su plan no tuviese ningún tipo de fuga. Si algo salía mal, estaba condenado para el resto de sus días. Pero, sin embargo, si salía bien, esa noche podría ser el inicio de una vida completamente diferente a como la había concebido hasta entonces.

Se hizo la noche, engañó a su madre diciéndole que se marchaba a dormir cuando en realidad se había encerrado en la habitación para ultimar un par de detalles. En su maletín de la escuela guardó un diario en el que había estado relatando todos y cada uno de sus desesperados episodios y un puñal que su padre guardaba en la biblioteca de la vivienda. Supuestamente nunca tendría que haber encontrado aquel objeto, pero... ¡su padre podía ser tan necio a veces! Negó suavemente un par de veces antes de esconder el arma mientras sonreía con orgullo. Tras pensarlo, añadió también una pluma al conjunto y se cambió de ropa. Ni el uniforme de la escuela ni su pijama eran atuendos apropiados para lo que iba a ocurrir esa noche, pero también había pensado en ello.

Disfrazó su ser con harapos que había ido recogiendo de diversos lugares: lavaderos, tendederos, establos... cualquier lugar era útil para encontrar algún trozo de tela con el que cubrir su cuerpo y no ser descubierto. Cuando todo estuvo listo, esperó a que su madre se metiese en la cama. Sólo entonces, abrió la ventana de su habitación con el maletín en la mano y se escapó. Corrió hacia donde su mejor amigo vivía, colándose en la propiedad sin ser visto antes de acercarse donde estaban descansando los animales.

Aquella granja no era especialmente grande y no disponía de muchísimo ganado por lo que tendría pocos objetivos. Aún así, había puesto su ojo en un mamífero en particular: una vaca. Era la única que no estaba dormida todavía, por lo que le llamó la atención. Aguardaba, aparentemente aguantándole la mirada como si supiese lo que iba a acontecer. Se acercó despacio, sonriendo tan macabramente que hasta el mismísimo diablo se hubiese congelado. Entonces, cuando hubo estado lo suficientemente cerca, ensartó su puñal en el animal repetidas veces observando extasiado cómo se desangraba hasta morir. Ni siquiera los quejidos le hicieron detenerse, es más, cuanto más berreaba más fuerte apuñalaba. Por fin sabía lo que se sentía. Por fin había saciado su hambre.

Por fin se había reafirmado como el ser despreciable que era. Y no le importó lo más mínimo. Ni siquiera sintió miedo cuando pensó que necesitaría repetir aquello en algún momento.

Se quitó los harapos, dejándolos tirados junto al cuerpo inerte de la vaca. Cogió el cuaderno que se había preocupado en manchar con la sangre del animal pintando con los dedos una hoja de aquel color rojo tan hermoso a sus ojos, guardó el puñal después de limpiarlo en el abrevadero de los caballos y partió a paso rápido hacia su casa.

Entró en su habitación por la misma ventana por la que escapó y se echó a dormir como si nada hubiese ocurrido.

Sólo que por primera vez en su corta vida se sentía pleno.

Instintos primarios.Tempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang