Diego cerró la puerta de las escaleras y se quedó en silencio con muchísimo miedo, tanto de la oscuridad que había ahí dentro ya que al cerrar las puertas no entraba nada de luz como de su hermano a quien seguía escuchando gritarle y golpeando cosas con algo de metal
Estaba muy nervioso, pero se le ocurrió sacar el móvil, alumbrar y esperar a que su hermano se fuese mientras él esperaba en uno de los últimos escalones de las escaleras casi pegado a la puerta
Yoel por fin se había ido pero igualmente Diego espero dos minutos más por si acaso y comenzó a empujar la puerta hacia afuera para abrirla... Pero no pudo
Diego se ponía nervioso y empujaba con más y más fuerza pero la puerta no se abría
Lo primero que pensó fue que su hermano la había puesto alguna piedra por encima pero eso no podía ser, según lo que él escuchó desde dentro Yoel no se acercó tanto como para tapar la entrada de las escaleras, entonces, ¿por qué la puerta no se abría?
Diego entró en pánico y comenzó a agitar la puerta con más fuerza y a gritar por ayuda
-¡Ayuda! ¡Por favor que alguien me ayude! -Gritaba Diego con mucho miedo
Cuando se le ocurrió llamar a alguien para salvarle era tarde, debido a los bruscos movimientos que Diego estaba haciendo el móvil se calló por el centro de las escaleras así Diego quedando completamente a oscuras
Solo se le ocurría algo, bajar, coger el móvil y subir, Diego con la luz del día no podía ver el final pero él tenía esperanza de que fuese poco así que ahora tenía que bajar esas escaleras a oscuras, lector, si no recuerdas como eran las escaleras puedes ir al anterior capítulo y así recordar en que circunstancias Diego tendría que bajar las escaleras pero ahora añádele que estará a oscuras
Diego comenzó a bajar las escaleras, a los 15 minutos estaba más relajado, estaba comido por el miedo y no pensaba bien el tiempo, si ya había pasado tanto tiempo quedara menos para el final que para el principio, o eso pensaba Diego, una idea muy errónea por cierto
Para empeorar más aún la situación, mientras Diego bajaba las escaleras tocando la pared para no caer pasó algo que... A día de hoy, en mi investigación, es una de las cosas más extrañas que le pasó... Y eso es muy difícil
En un lugar de la pared había un hueco pero Diego no lo vio, al apoyarse en la pared metió un dedo, lo único que cabía en ese agujero, por accidente ya que casi cae por el centro
-¡Auch! -Dijo una voz de una niña pequeña
¡Aaa! -Gritó Diego separando rápidamente el dedo, al otro lado del agujero Diego juraría haber tocado una cuenca de un ojo
-¿Te atreves a gritar? -Dijo la voz
Diego estaba muy asustado como para contestar, parecía una niña pequeña la que estaba al otro lado
-Oh, veo que eres nuevo -Dijo la voz -, déjame ayudarte
Diego estaba muy asustado y paralizado por el miedo, la voz le pidió que le ayudase a salir de ahí y le diese la mano así que eso hizo
Al tocarle la mano notó que esta era viscosa y definitivamente que no era de una niña pequeña, pudo notar que no tenía uñas, en cambio una sustancia pegajosa con un olor familiar
-Tira, por favor -Le dijo la voz
Diego tenía mucho miedo e intento subir para ver si había suerte y había alguien, pero no pudo, la mano se había quedado pegada a él y se calló, por suerte calló en un escalón y no por el centro pero aquí hubo algo que le produjo mucho miedo
Pudo notar como la cosa salía de ese pequeño agujero y que no era especialmente pequeña
La mano se metió dentro de la cosa e hizo que Diego chocase con la cosa y pudo notar que tenía mucha altura, Diego intentó huir subiendo pero estaba muy pegado a esa cosa
Él solo gritaba y gritaba mientras estaba llorando hasta que se calló por el centro y esa cosa por fin le soltó, Diego calló por el centro de las escaleras y se desmayó en el proceso
Esa caída marcó muchas cosas, pero sobre todo, podía representar miedo, el miedo a la oscuridad, el miedo a que pasaría al caer, ¿se romperá algo y quedará atrapado para así morir de hambre? ¿Caerá sano y salvo y esa criatura le comerá? ¿Al caer morirá del impacto de la caída?
Probablemente penséis eso pues no hay más opciones... ¿verdad?
Pasaron varias horas cuando Diego por fin despertó
Despertó en una cómoda cama, estaba en una habitación con una luz de noche, pero esa habitación no era la De Diego y él nunca había visto ninguna habitación similar a esa
Tenía muebles antiguos y una ventana por la que se veía un oscuro bosque y tenía la puerta de la habitación cerrada, al otro ladrón de la puerta se podía ver luz y además Diego podía escuchar una chimenea encendida
Diego tenía miedo, tenía mucho miedo, la habitación tenía un olor polvoriento, ¿como había llegado ahí? O mejor dicho, ¿quien le había llave o ahí?
Diego vio algo moverse por el suelo y se asomó con mucho miedo, era una liebre la cual subió a la cama junto a él
Diego no pudo pensar en eso, la liebre estaba al lado suya todo el rato hasta que Diego decidió salir de la habitación, al posar los pies sobre el frío suelo se dio cuenta de que estaba descalzo
La liebre se intentaba comunicar con él parecía pues estaba apoyando sus patas delanteras en sus piernas empujándole hacia la ventana
Diego la ignoró, no tenía tiempo de pensar en eso, en ese momento lo que más se preguntaba era que pasó tras la caída y donde estaba
Se dirigió a la puerta y tocó el húmedo y helado pomo, en ese momento la liebre, asustada, se escondió rápidamente bajo la cama, estaba aterrorizada, Diego la abrió y cruzó
Al otro lado pudo observar un salón de una casa normal que podría ser comparado con el de cualquier persona que superase los 90 años con muebles muy muy antiguos, había un olor un tanto peculiar, un olor que te produce el sentimiento de cuando te das un golpe en la cabeza y simplemente pierdes un poco el equilibrio
Aunque lo más destacable era una señora con ropa de época sentada en el sillón que estaba en frente de la chimenea, esta miró hacia dónde estaba Diego, si tuviese que describir a esa señora con una sola palabra sería "belleza"
Al mirar a Diego, se podía apreciar que la señora tenía una agradable sonrisa y una piel perfecta que acompañaba su rostro, su pelo negro estaba muy bien cuidado, unos dientes muy blancos, unos ojos azules preciosos y una nariz de la que sería imposible quejarse, a juzgar por la apariencia parecía una joven de no más de 25 años
-Oh -Dijo -, veo que ya has despertado
Diego estaba muy asustado pero aún así respondió
-¿Quien eres? -Tartamudeó Diego
-Puedes llamarme Irene -Respondió -, ¿y tú?
-Diego... -Contestó Diego, él estaba asustado y tenía muchas preguntas pero la bella apariencia de la joven le producía una sensación de calma inexplicable
-Muy bien Diego -Dijo Irene -, espero que te encuentres bien después de esa terrible caída... Mi abuela calló aquí cuando estaba embarazada de mi madre y al tiempo calló un hombre con el que mi madre me tuvo a mi... Desafortunadamente murieron
-Pero yo no... Yo solo quiero salir de aquí no relación contigo -Dijo Diego -, sin ofender, pero yo tengo 14 años y usted tiene 25 o así
-¿Tan joven me veo? -Respondió Irene -, si tengo 43 años -Irene soltó una risa nerviosa -ahora, tú eres mi huésped