Capítulo 37 - Propuesta

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POV Calle

-No, no has entendido, quédate conmigo, sal conmigo, ¿sabes a lo que me refiero?-

Poché preguntó con una mirada esperanzada. Yo todavía estaba procesando las palabras que habían salido de su boca. Confieso que todo me estaba dando vueltas lentamente, no sé si son los efectos del alcohol o mi mente me estaba jugando trucos.

-¿Me estás preguntando...-

Susurré las palabras mirándola de reojo. Poché formó una pequeña sonrisa, tímida, pero aún preciosa. La penumbra de la noche dejaba su cara parcialmente iluminada, resaltando sus muy bien dibujadas líneas faciales.

-Sí, Calle ¿Quieres ser mi novia?-

La sonreí ampliamente, recibiendo la pregunta por parte de Poché que me había dejado muy sorprendida.

-¿Es enserio?-

Poché se sentó, por lo tanto dejándome a mi sentada también. Nos miramos la una a la otra por largos segundos, delicadamente, ella colocó unos mechones de pelo que insistían en caer por mi cara, detrás de mi oreja.

-Nunca he estado tan seria, sé que tu también lo estás y bastante. Y confieso que yo también lo estoy...-

La chica morena habló con la mayor de las calmas, con sus ojos fijos en los míos mientras sus dedos me hacían ligeras caricias en mi fría mano.

-...Pero estoy segura de lo que siento por ti. Te amo Calle, y quiero que estés conmigo. Sé de todos tus problemas y dificultades pero creo que podemos solucionarlos todos ellos. No sé si tu quieres lo mismo, estoy muy nerviosa por estar hablando de esto. Pero simplemente necesito esto, necesito ser tuya.-

Ella sonrió tímidamente, haciendo mi corazón derretirse. Miré a la mujer frente a mí y la vi tan frágil y delicada. Debo confesar que no tenía suficientes palabras para expresar lo que estaba sintiendo en ese momento. Amaba a Poché de una manera que nunca pensé que fuera posible. En medio de todas las incertidumbres de mi vida, sabía que ese sentimiento era real. Y recíproco.

Lentamente moví mi mano a la mejilla de a mujer, haciendo que me mirara. Sus ojos miraban algo temerosos en mi dirección. Sonreí y lentamente acerqué su rostro al mío sellando nuestros labios.

En perfecta sincronización sus labios se movían sobre los míos, causando ese sentimiento en mi interior. Las famosas mariposas en mi estómago. En efecto eran reales, estar con Poché siempre era tan intenso y confuso. ¿Podría ser alguien a tormenta en un mar revuelto y al día siguiente la calmada mañana con un brillante cielo abierto? Sí, era posible. María José Poché era así. Ella era mi cielo y mi infierno. Lentamente dejé ir los labios de la mujer que se abrieron con una sonrisa divina. Estábamos tan cerca que teníamos nuestras frentes pegadas. Tomé una profunda respiración con mis ojos en los verdosos ojos de la morena.

-Realmente pensaba que sería yo la que hiciera esta propuesta, señorita Garzón. Pero como siempre usted no se cansa de sorprenderme, ¿huh?-

Ella sonrió bajando la cabeza tímidamente. Tomé una profunda inspiración y dije:

-Acepto.-

Ella subió la cabeza y me miró confusa, probablemente todavía no creyendo mi respuesta. Su expresión sería muy cómica si no fuera tan preciosa viéndose confusa.

-Estás diciendo...-

Comenzó a decir con una gran sonrisa. Rápidamente me ocupé de empujarla cuidadosamente contra la cama. Quedándome encima de la mujer que rió. Aprisioné la mano de Poché encima de su cabeza justo como ya había hecho un largo rato antes. Miré a la mujer la cual me miraba con un feliz rostro.

The Stripper [Caché]Where stories live. Discover now