53. Milésimas de segundo.

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                                                             53. Milésimas de segundo.

Espera... ¿qué?—Reclamé mientras mis ojos le taladraban, me encontraba más confundida que momentos antes.

—Te dije que sería capaz de decírselo.—Me respondió Luke con una expresión obvia en su rostro, como si yo tuviese que saber de qué estaba hablando, y lo cierto es que no tenía la más mínima idea.

—¡Eso es genial!—Anunció su madre mirándome con una enorme sonrisa en su rostro.—Nunca pensé que mi pequeño desastre fuese a asentar la cabeza y a salir con una chica.

—Pero...

—¿Quieres venir a cenar el día que os den las vacaciones? Andrew estará aquí y sería una ocasión perfecta para que le conocieses, se irá el día antes de año nuevo.—Me preguntó y casi me pongo a hiperventilar, quería levantarme y gritar, pidiendo explicaciones. Me giré hacia Chris, rogando con mi mirada por ayuda, y él tan solo me miró igual de sorprendido que yo estaba.

—Mamá, quizá tenga otros planes, no la agobies...—Y le miré enarcando una ceja, para estar tan borracho, pensaba con rapidez.

—Mmm, no s...—Intenté 'hablar y dar una contestación corriente, pero ni siquiera sabía quién era Andrew o por qué tendría que conocerle, ni por qué Luke le había dicho a su madre que éramos novios, no sabía que era lo que estaba pasando allí y justo en ese momento.

—Déjale que se lo piense mamá, tendrá que preguntar pedir permiso a su padre.—Me interrumpió Luke y le di un largo sorbo a mi café, casi terminándolo.

—Creo que es hora de que me vaya a casa, ¿me llevas, Chris?—Me levanté de la silla bajo la mirada de la madre de Luke sobre mí, ella también se levantó al igual que lo hizo Luke.

—Está bien, vámonos.

—Muchas gracias por el café, señora Hemmings.

—Llámame Rosalind, por favor.—Me corrigió mientras nos acompañaba a la puerta, seguida de Luke.

—De acuerdo, gracias, Rosalind, un placer conocerla.

—Espero volver a verte pronto, Mickie. Adiós, Chris.—Respondió a mi despedida y Chris sonrió en contestación mientras yo busqué con mi mirada la de Luke, gesticulándole un "tenemos que hablar" para después salir por la puerta de su casa.

—¿Puedes explicarme que cojones ha pasado ahí dentro?—Quiso saber Chris cuando montamos en su coche y yo aún seguía intentando entender la situación al igual que él.

—No tengo la menor idea.


                                 (...)

Era el último día de clases antes de las vacaciones de Navidad y acababa de salir de mi segunda clase, después de haber presentado un trabajo junto a Jodie, esta se había comportado más amigable conmigo, pero seguía habiendo esa tensión y resentimiento por su parte, aunque lo entendía y no quería forzarla. Caminé fuera del edificio, observando a algunos chicos jugando en la cancha de baloncesto, caminé hacia ellos, sabiendo que allí estaría la persona que estaba buscando. Me paré de pie al lado de la canasta en el preciso momento que Luke se encontraba a punto de hacer un glorioso triple, pero al verme allí, la concentración que habría necesitado, se fue, y tropezó con sus propios pies, provocando casi una caída. A pesar de las risas de sus compañeros y algunos abucheos debido a su fallado triple, dejó allí el balón como si no los escuchara y vino hacia mí, le señalé con la cabeza hacia la derecha y comenzamos a andar fuera de allí, a pesar de algunos gritos por parte de su compañeros que le reclamaban que volviese al campo y aceptase su derrota.

Rebeldía (Luke Hemmings)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora